A todos nos sucede que en ocasiones llegamos a creer que el tiempo puede pasar más rápido o más lento dependiendo de la actividad que podamos estar realizando.

Gracias a los avances de la tecnología y estudios científicos se pudo descubrir que esto sucede pues la percepción que se tiene sobre el tiempo y cómo nuestro cerebro lo procesa depende del contexto. Revelando ese reloj cerebral que determina la percepción del tiempo y vuelve a demostrar que nuestro cerebro aún está muy lejos de la tecnología.

Es que solemos decir: “el tiempo pasa rápido cuando te diviertes” y no es que se acelere el tiempo, sino que lo percibimos así.

A partir de los estudios del 2005 donde fue descubierto por unos hermanos investigadores la zona del cerebro que procesa la percepción del espacio a través de las llamadas células de red que se localizan en la corteza entorrinal medial (CEM) y que se reconoce por su actividad neuronal en patrones organizados y claros; se contrapuso a lo que sucedía en la zona cerebral contigua conocida como corteza entorrinal lateral (CEL) donde sucedía todo lo contrario.

En esta corteza entorrinal lateral se descubrió que la actividad neuronal es continuamente cambiante y no está definida por patrones y para su estudio era necesario observar un gran número de células que intervienen al mismo tiempo.

Cada vez, se fueron uniendo más científicos al estudio de la “CEL” y apoyados en avances de la tecnología pudieron precisar que esta área se puede conocer como el reloj del cerebro; pues procesa el tiempo y de allí esa actividad inestable producto de que se percibe el tiempo de forma diferente según el contexto. Los estudios también arrojaron que al realizar tareas que resulten repetitivas se percibe el tiempo más lento.

Esa subjetividad de la percepción temporal viene dado por lo tanto producto del contexto, gracias al funcionamiento de nuestro reloj cerebral. Y ya sabemos dónde se encuentra ubicado.

Los estudios sobre la percepción temporal, ayuda también a entender mejor los tipos de memoria que tenemos. Pues, la conocida memoria episódica está muy influenciada por esta percepción temporal y ayuda a entenderla mejor.

Nuestro cerebro funciona de una forma fascinante, los estudios sobre su funcionamiento continúan. Muchos dicen incluso que nunca llegamos a utilizarlo a su cien por ciento.

Queda claro donde está ubicado nuestro reloj cerebral pero que resulta influenciado otros factores. Todos sabemos cómo funciona un reloj artificial y que funciona siempre en la misma marcha; más difícil es entender el funcionamiento de nuestro reloj cerebral pero cada vez su funcionamiento queda mejor definido.

Conocer sobre nuestras facultades biológicas o funcionamiento de nuestro cerebro también nos ayudará a afrontar situaciones aprovechando el máximo nuestras capacidades. Aún la tecnología está lejos de lograr algo tan fascinante como el cerebro y vale la pena aprender nuevas cosas. ¿Conocías la existencia del reloj cerebral y que por eso percibes el tiempo de forma diferente en ocasiones? Ahora sí.

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